El punto de partida
Fastparts no necesitaba “tener un sistema” por cumplir. Necesitaba poder operar. Cuando partieron, no tenían tienda, ni plataforma, ni procesos digitalizados. Y por el tipo de negocio que estaban armando, un ERP estándar no resolvía bien lo importante: velocidad comercial, orden operativo y trazabilidad.
Ahí estuvo la decisión clave. En vez de forzar su operación dentro de una herramienta genérica, construimos una solución ajustada a cómo trabajaban de verdad.
Qué construimos
El primer MVP salió en tres meses. Se construyó sobre Microsoft Azure y quedó enfocado en lo que Fastparts necesitaba para funcionar desde el inicio, sin sobrecargar el proyecto con funcionalidades innecesarias.
- Módulo de cotizaciones para responder rápido y con información ordenada.
- Módulo de pedidos pensado para el flujo real de la operación.
- Registro de comprobantes de pago y control de la trazabilidad comercial.
- Historial de información y desempeño para revisar operación y contexto del negocio.
- Landing page con formulario conectado directamente al sistema.
- Soporte adicional en correos corporativos y sistemas internos.
Por qué funcionó
Funcionó porque el sistema no fue diseñado alrededor del software. Fue diseñado alrededor del negocio. Crear pedidos toma pocos minutos. Buscar información toma segundos. Y lo más importante: la operación no quedó amarrada a planillas ni a memoria interna.
Eso permitió que Fastparts creciera con más orden. El equipo pasó de 2 a 5 personas y la plataforma siguió acompañando el ritmo del negocio, en vez de convertirse en un cuello de botella.
Qué cambió en la práctica
- La operación pasó de no tener plataforma propia a centralizar cotizaciones, pedidos, pagos e historial en un solo lugar.
- Se eliminó la dependencia de Excel y de trabajo manual para el flujo comercial del día a día.
- La búsqueda de contexto comercial quedó resuelta en segundos, no en cadenas de mensajes o planillas dispersas.
- El MVP quedó bien planteado para soportar una segunda etapa de arquitectura después de más de un año de uso real.
La segunda etapa
Después de más de un año de uso real, el sistema ya había probado lo principal: servía. En ese punto, el siguiente paso no era rehacer todo, sino evolucionarlo bien. Ahí entró una segunda etapa de trabajo con lógica más compleja, mejoras de caché, seguridad reforzada y más capacidad para soportar crecimiento.
Ese punto también importa para quien está evaluando un proyecto parecido: un MVP no debería ser el final. Debería ser la base correcta para iterar con uso real.
La relación de largo plazo
Al inicio, Fastparts no tenía un gran presupuesto para invertir. Aun así, decidimos avanzar porque veíamos valor en construir una relación de largo plazo, no solo en cerrar un desarrollo puntual. Esa decisión resultó bien.
Hoy seguimos trabajando con ellos como partner tecnológico: consultoría, mejoras, evolución del producto, nuevos requerimientos y apoyo continuo. No fue un proyecto aislado. Fue el comienzo de una relación.