Caso 1: Tu tienda online no habla con tu stock
Vendes por web pero el stock lo actualizas manualmente. Una API entre tu e-commerce y tu ERP resuelve esto en tiempo real. El stock baja solo.
Caso 2: Tu CRM y tu contabilidad viven en mundos distintos
El equipo comercial registra clientes en HubSpot. El equipo contable usa otro sistema. Una integracion sincroniza clientes, facturas y pagos sin que nadie copie nada.
Caso 3: Tu ERP necesita enviar datos a un sistema externo
Business Central o SAP generan informacion que otro sistema necesita. En vez de exportar CSV cada semana, una API hace la entrega automatica.
Caso 4: Tu app movil lee datos de tu sistema actual
Tu sistema central funciona bien pero no tiene version movil. Construis una API que expone los datos necesarios y una app que los consume. Es mas rapido y menos riesgoso que reemplazar todo.
Cuando NO conviene una integracion
Si el sistema origen es lento o tiene datos de mala calidad, la integracion solo replicara los problemas mas rapido. A veces el paso previo es limpiar o actualizar el sistema origen.